Charlas con Musotto
(primera parte): El Berimbau







+ NOTA FEBRERO: CANDOMBE

Es domingo, y estoy en la sala de espera de traumatología del hospital alemán. En mi mano un grabador y a mi lado Ramiro Musotto, contestando en detalle y con mucho gusto a cada una de las preguntas que le hago. ¿Cómo es que terminé haciendo una entrevista en la sala
de espera de un hospital?
Ramiro es la personificación de la frase aquella que asegura que nadie es profeta en su tierra. Percusionista, nacido en la plata, pero criado en bahía Blanca. Allá por 1982, cuando tenía 18 años y tocaba en una orquesta sinfónica, decidió irse a Brasil a estudiar, y no volvió más. Se instaló en Bahía, y desde entonces hasta ahora tocó y produjo con la
gran mayoría de los maestros brasileños: Caetano Veloso, Gilberto Gil, Paralamas, Daniela Mercury. Todos en definitiva. No solo eso, Musotto
es uno de los pocos artistas que tocan el Berimbau fuera del ámbito de
la capoeira. Y ya tiene editados dos discos, en los que une todo su conocimiento y habilidad con el Berimbau y los parches, con una utilización fantástica de los recursos  que brindan las computadoras y la tecnología moderna para crear una música realmente única.
Del Berimbau  es de donde llegamos al hospital entonces. Afinando uno, se le cortó la cuerda del mismo, que es, básicamente, un alambre, y se
le clavó en la muñeca. “Una cuerda de Berimbau subcutánea” dice alegremente. Me propuso que lo esperara mientras se iba a hacer atender, pero si uno lo piensa, una sala de espera es un buen lugar para una entrevista.

M- Estaba pensando en encarar esta entrevista por el lado del Berimbau. Digo, la historia de cómo sos un percusionista entre percusionistas en Brasil se puede leer en todos lados en internet. Entonces pensé que era mejor escucharte hablar de lo que más sabés y más te gusta.
R- ¿Qué querés saber del berimbau?

M – A lo que más nos cuesta acceder a nosotros desde acá es a la cultura que rodea al instrumento, ¿no? ¿Cómo es tocar el Berimbau en Bahía?
R- El Berimbau tiene esa particularidad de que es un instrumento tocado en la capoeira. Entonces no es como la cuica, o el repique, o el redoblante o el timbal que se usan para otro tipo de música. No se usa para la música salvo para Capoeira. No existe un género musical que lleve Berimbau, salvo la capoeira. Fuera del contexto de la capoeira el Berimbau no existe, en Brasil. En África creo que existe en algún lado. En la isla de la reunión hay algún tipo de Berimbau, en Mozambique.
También por el hecho de que es monocórdico, tiene un sola nota, entonces, hacer melodías con tres Berimbau sin afinar, como se hace en capoeira, es un delirio. El Berimbau tiene también esa particularidad, que se usa de a tres. Tradicionalmente en la capoeira de Angola son tres Berimbaus y no hay una regla o patrón para afinarlos.

M-Están a la buena de dios, digamos
R- No, el tipo los afina de oído y si suena bien va. Algunos afinan el din del más grave, como el don del que le sigue, entonces ahí hay una relación. Pero eso también varía un poco dependiendo de la mano del que toca. Si escuchas los discos de los años 60, 70, 80 que grababan los grandes mestres, hay discos que suena realmente fea la afinación y hay otros que suena bárbaro. ¿Cómo puede sonar bien si está desafinado, todo desafinado? Bueno eso es una característica del Berimbau.

M- ¿Y fuera de la capoeira?

R- Cuando agarrás el berimbau e intentas tocar otro tipo de música, pasas a un terreno desconocido, porque no existe. Hay un género en el que se podría decir que existe el Berimbau fuera de la capoeira que es el samba de Capoeira. Hay un samba de Capoeira. Después que termina la roda de capoeira se hace un samba para festejar porque es el cumpleaños de alguien o porque se hace un asado y después están los Berimbaus ahí y cantan samba. Ahí se toca samba con los Berimbaus y hay un toque de samba para capoeira. Eso sería lo único que no es Capoeira realmente. Pero se hace en el contexto de los capoeristas. No es que un grupo que no es capoerista toca en el berimbau una samba. Eso jamás. Imposible.
Entonces, vos me preguntas como es la cultura del Berimbau, es muy restricta. Lo que ha pasado es que algunos músicos agarraron el berimbau y empezaron a tocar música popular y el primero del que yo tengo noticias fue Naná, ¿no? Naná Vasconcelos. También hay un señor que se llama Onías Camaradelli que grabó en el año 66, hace muchísimo tiempo, un disco que se llama “Eu berimbau, eu Bahia” Y ahí hay cosas de capoeira y cosas que no son tanto. Hay algunas cositas que van saliendo. Y después bueno, a partir de los años 80 hay varias personas que van grabando en todo el mundo. Naná lleva el berimbau a todo el mundo y se desparrama. Hay tipos que tocan el berimbau en Turquía, Brasileros que salen de Brasil, y yo. Yo empecé a tocar berimbau por Naná, no por la capoeira. Lo que me atraía era Naná, yo ni sabía lo que era la capoeira. Como le pasa a mucha gente, no, en el resto del mundo. A mí, realmente, la música de Naná me pegó muchísimo. Y bueno, mi vieja me trajo un berimbau de regalo de un viaje de turismo que hizo al salvador y yo estaba ahí, y no sabía afinarlo, intentaba tocarlo, no tenía baqueta. En lugar de piedra tenía una de esas arandelitas que te venden ahí, con las que no se puede tocar. Y ahí fui a Brasil, a Sao Pablo, y el maestro que tenía sabía tocar bien, muy bien. Había escrito algunas cosas y me abrió la cabeza. Tuve mucha suerte de encontrar ese profesor y a esa edad. Yo tenía 19 años, llegué con 18 y el tipo ya me enseñó a escribir para Berimbau. Y después fui a Salvador Y ahí sí.

M- Era la meca
R- Ahí viví en el Pelourinho, que es donde se desarrollaron las primeras academias de Capoeira. La cultura del berimbau es ahí. Ahí se hace. Todo el mundo toca. Todos los chicos tocan un poco y saben tocar un Säo Bento grande, un Angola. Y algunos están en la esquina parados ahí tocando solos. Es un instrumento que se usa mucho para tocar solo. Por ejemplo, el repique, vos no te ponés a tocar el repique solo.

M - Los instrumentos de batucada se tocan en banda
R- Claro, o hasta una conga, es raro tocarla solo. El berimbau es un instrumento que tiene mucho de eso también. El tipo que los vende, el que los hace, por lo general se queda tocando solo. Es muy normal ir por salvador y escuchar un Berimbau solo, fuera del contexto de la capoeira, pero es un capoeirista que toca solo.
También hay un disco de mestre bimba, que es un disco emblemático que define un poco los toques y que tiene un lado del disco que es todo el berimbau solo, sin canto. Ahí están los toques, los siete toques de Bimba. Entonces esos toques los sabe todo el mudo porque por causa de ese disco Bimba ayudó a formatear los toques.

M- En el Pelourinho el Berimbau debe estar por todos lados.
R – Sí, cuando llegue ahí al Pelourinho me inundé de Berimbau. Empecé a intentar  tocar berimbau de capoeira, sin ser capoeirista. Lógicamente ahí aprendés de capoeira, todos tocan de capoeira y conocí gente que tocaba que estaban ahí. Y así fui estudiando, aprendiendo.
Hay dos tipos de capoeira. Está la capoeira, digamos, formal, que son los mestres respetados y consagrados, que tienen escuelas, un nombre y que viajan al exterior. Y después está la capoeira marginal, o sea la capoeira de calle. De tipos que aprenden en la calle. En Salvador cualquiera puede aprender. Si vivís en determinado barrio, en un entorno social específico, que es casi la mayoría, podés aprender capoeira y berimbau en la calle. Y uno puede no ir a una academia de capoeira, no formalizar ese aprendizaje y quedarse con el aprendizaje de la calle. Es como una capoeira paralela, la de los malandros digamos, como era antes. Después hubo los mestres Bimba y Pastinha que agarraron la capoeira de la calle, la formalizaron e inventaron una forma de enseñar, un método, una secuencia de pasos, nombres para cada paso. Es re interesante como la capoeira sale de la calle, se formatea un aprendizaje. Por eso hay dos corrientes: la capoeira regional y la de Angola. Cada una tiene una manera de enseñar con dos mestres diferentes como si fueran maestros de Kung-Fu. Es toda una manera de enseñar y una jerarquía de respeto, mestre contra mestre, profesor, toda una onda muy muy compleja y muy loca. Pero la capoeira de calle es de calle. Aprendés en la calle, hacés en la esquina y pasan los turistas: “foto, amigo, No sé qué!”. ¿Estuviste en Bahia?

M – En bahía estuve cuando tenia creo que seis años
R – Cuando llegás al Pelourinho no ves a los grandes mestres. Lo primero que ves es la capoeira de los malandros de la rua y te crees que esa es la capoeira posta y, en realidad, la otra tiene todo unos códigos re-locos y de respeto, viste. Y en esa capoeira de rua, yo llegué y me fascine, flashee con los pibes. “vení vamos a tomar una…” Y yo los seguía, 20 años tenía…Ahí  conviví mucho con esa gente. Inclusive amigos míos, Brown que tocaba conmigo me decía: “Estás loco, te juntas con estos. Te van a cagar, te van a robar. Estás en pedo.” Inclusive los dos que fueron los que yo más seguía se murieron. Uno murió enfermo y el otro en un tiroteo. Claro, imaginate que vivían en un cuartito dividido con madera terciada, arriba sin techo y el tipo tenía un colchoncito y un berimbau y se levantaba y salía a la calle a tocar y a cantar para que le tiraran un mango. Pero esos tipos tocaban bien, también, esos es lo loco.

M- Y claro estaban todo el día tocando
R- Y capoeira también hacen bien. A pesar de no haber tenido la enseñanza formal y el reconocimiento de los mestres. Algunos sí lo tienen incluso.

En la grabación casi de fondo se escucha la voz del doctor que llama “¡Musotto!”. Interrumpimos entonces la conversación, pero no termina aquí la entrevista. El traumatólogo lo va a mandar a darse la antitetánica y a sacarse unas radiografías. Dos salas de espera más para seguir llenando de palabras y de música.

25 de Enero de 2009

 
 
 
 

 

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